El poder de una mirada
Era muy temprano, madrugada tal vez, abrió los ojos, más bien intento abrirlos, pero no pudo. El desconcierto inicial se volvió desespero y después impotencia.
A tientas se dirigió al espejo, buscó con su mirada aquel rostro que había visto los últimos 52 años y no lo encontró, sólo pudo observar una mancha borrosa que parpadeaba cual interferencias en un viejo televisor.
A partir de ese momento le tocó enfrentarse al mundo sin la fuerza de su mirada, aquella mirada que le había valido toda suerte de prebendas: oro, plata y miel pasaron por sus manos a costa de la mirada más deseada del reino.
Ahora pasa las tardes mirando lejos, mirando es un decir, intentando mirar en la distancia todos aquellos fragmentos de la vida que le pasaron al frente y que simplemente dejo pasar. y le toca imaginar, imaginar, imaginar…
Que poder tiene una mirada que cambia la vida en un segundo.
Offside
Llegó el verano y con el grandes cambios, listo para enfrentarlos sin temor y con energía.



